Niños WAYUU
- 19 sept 2016
- 2 Min. de lectura
No podemos cerrar nuestros ojos a la realidad, pensando que con eso podemos evadir nuestra responsabilidad; no es tomando el camino de la comodidad y de la indiferencia como podemos llegar a la Paz que tanto manifestamos desear. La paz es fruto de la justicia, y esto es algo que debemos tener muy claro cada vez que estamos frente a una toma de decisiones, o frente a la resolución de un conflicto o de una situación. Pongámonos siempre del otro lado, analicemos las dos partes en forma objetiva, para que esto nos ayude a ser equitativos e imparciales.
Es necesario que tomemos un tiempo para meditar en las posibilidades que tenemos de producir bienestar o brindar ayuda a otras personas; cuánto más cuando sabemos que hay tanta necesidad alrededor nuestro. En la medida de nuestras posibilidades, podemos permitir que la solidaridad y la ayuda mutua sean valores que se manifiesten en nosotros y puedan traer alegría y felicidad a otras personas. En otras palabras: Si tenemos… ¡Compartamos!
Por eso, hay una hermosa experiencia que quiero compartir sobre este tema y es la donación de textos y kits escolares realizada en 2014 a niños de tres comunidades de la etnia Wayuu en la Guajira, en la cual tuve la oportunidad de participar. Fue muy gratificante para todos, ver la alegría en los ojos de esos niños, que con una mezcla de timidez y ternura se acercaban uno a uno a recibir el pequeño obsequio, que para ellos era muy grande.
Las obras que realizamos con amor, no solamente ayudan e impactan de alguna manera el corazón del beneficiario, sino que producen emociones y sentimientos en nosotros que no se pueden comprar con dinero. He descubierto que lo que recibimos, siempre es mayor que lo que damos, cuando lo hacemos con Amor, y por Amor; por eso los invito a disfrutar de algo grande y maravilloso, si aún no lo han experimentado, NO se lo pierdan.
Observemos detenidamente nuestro entorno para descubrir aquello que podemos hacer para mejorarlo, y hagámoslo. Construyamos juntos nuestro SUEÑO COMÚN.






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