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William Soto Santiago

  • 25 ago 2016
  • 1 Min. de lectura

Deseo compartir esta postal del Pacifista William Soto Santiago, la cual encontrarán en su blog dando click en la imagen. Este pensamiento nos enseña dónde debe ser sembrada la semilla de la Paz, y es en el corazón de las personas; ahí es donde nos dice que dará fruto.


La naturaleza nos enseña que toda semilla que sembramos, produce un fruto, y la lógica nos dice también que el fruto dependerá de la clase de semilla que sembramos. Si usted siembra una semilla de naranja, obtendrá naranjas, si siembra una de aguacate, no puede estar esperando otra cosa distinta. Entonces, si sembramos la semilla de la Paz, tendremos Paz, pero si sembramos mala semilla, o semilla de violencia y anti valores, ¿Que tendremos? pues frutos de esa misma naturaleza.


Una conclusión que salta a la vista, es que las circunstancias que nos rodean de tantos conflictos producidos por la intolerancia, el egoísmo, y muchas otras causas, es porque de una y otra forma ha llegado mala semilla al corazón de las personas y esos son los únicos frutos que pueden producir. Por lo tanto, la Semilla de la Paz debe ser sembrada, para que podamos entonces ver los tan anhelados frutos de PAZ.


La enseñanza de esta reflexión podemos resumirla entonces, en que debemos ser vigilantes de la clase de semilla que estamos sembrando en nuestro corazón y en el corazón de nuestros hijos y de aquellos con quienes compartimos la vida de cerca. De nosotros depende, o como dice el Profesor William Soto Santiago: "Está en nuestras manos."


 
 
 

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